top of page

Comandantes de ELN saldrían de #Venezuela

  • Foto del escritor: TVCUCUTA
    TVCUCUTA
  • hace 4 días
  • 3 Min. de lectura

La incursión militar de Estados Unidos en Caracas desató un efecto dominó en la frontera colombo-venezolana. Jefes del ELN y disidencias de las Farc, que durante años operaron con protección y libertad de movimiento en territorio venezolano, comenzaron un éxodo silencioso hacia Colombia, donde ya se encuentran bajo estricta vigilancia de las Fuerzas Militares.


La madrugada del sábado marcó un punto de quiebre no solo para el poder político en Venezuela, sino también para el entramado criminal que halló refugio al otro lado de la frontera. La captura de Nicolás Maduro, tras la incursión armada de Estados Unidos en Caracas, activó alertas de inteligencia en Colombia ante un retorno acelerado de cabecillas que, hasta hace semanas, delinquían con relativa tranquilidad desde suelo venezolano.

Informes de inteligencia militar advierten que peligrosos jefes de estructuras armadas ilegales comenzaron a evaluar rutas, contactos y condiciones para regresar al país, en un movimiento defensivo provocado por el inusitado despliegue de tropas, aeronaves y portaviones estadounidenses en el Caribe. Ese despliegue fue interpretado por los grupos armados como una amenaza directa a su histórica retaguardia en Venezuela.

Durante años, cabecillas del Frente de Guerra Oriental, el Frente Nororiental y miembros del Comando Central (Coce) del Ejército de Liberación Nacional gozaron de privilegios, libertad de movimiento y comodidades. Hoy, ese escenario cambió abruptamente. La llegada de fuerzas especiales de Estados Unidos, con capacidades tecnológicas y de inteligencia de alto nivel, los obligó a replantear su permanencia en un territorio que dejó de ser seguro.

En ese contexto, las autoridades identificaron movimientos de figuras clave como alias ‘Silvana Guerrero’ y alias ‘Ricardo’, quienes estarían “flotando” entre Venezuela y la región del Catatumbo, intentando mantener el control de sus redes criminales mientras evitan quedar expuestos. A ellos se suman alias ‘Parmenio’ y alias ‘Caballo de Guerra’, integrantes de la misma estructura, que habrían iniciado desplazamientos similares hacia zonas fronterizas colombianas.

El Frente de Guerra Oriental, uno de los más poderosos y violentos del ELN, también estaría replegando a sus principales jefes. Entre ellos figuran alias ‘Pablito’, por quien se ofrece una recompensa de hasta cinco mil millones de pesos, y alias ‘Cendales’. Ambos habrían cruzado nuevamente a Colombia con el objetivo de reorganizar sus estructuras logísticas y armadas, en medio de una disputa con disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia por el control ilegal de territorios estratégicos como Arauca, Vichada, Casanare y Boyacá.

Desde el Coce del ELN, los reportes de inteligencia señalan movimientos asociados a Eliécer Herlinto Chamorro, alias ‘Antonio García’, otro objetivo de alto valor por quien las autoridades ofrecen hasta 4.378 millones de pesos. Su eventual salida de Venezuela representaría un golpe simbólico y operativo para una organización que convirtió ese país en su principal santuario político y militar durante años.

Con menores márgenes de maniobra aparecen los cabecillas de la autodenominada Segunda Marquetalia. Aunque su arraigo en Venezuela sería más limitado, allí permanecerían alias Iván Márquez —también con una recompensa de 4.378 millones de pesos— y Géner García Molina, conocido como ‘John 40’. Para ellos, el escenario es aún más complejo: regresar a Colombia implica quedar expuestos, pero permanecer supone enfrentar un entorno cada vez más hostil e impredecible.

Este retorno forzado tiene un costo claro: perder los lujos, la protección y la relativa invisibilidad que ofrecía Venezuela. En Colombia, en cambio, los espera un aparato militar y de inteligencia en máxima alerta, con operaciones ya en preparación contra objetivos de alto valor estratégico. Las autoridades consideran este momento crítico para golpear estructuras debilitadas y en pleno reacomodo.

Fuentes de inteligencia no descartan una jugada política. Algunos cabecillas podrían intentar acercamientos con el Gobierno Nacional para abrir diálogos exploratorios de paz, aprovechando los meses restantes de la actual administración. En ese escenario, buscarían ceses al fuego bilaterales que les permitan oxigenarse, reorganizarse y establecer campamentos en sus zonas de influencia.

La caída del régimen venezolano no solo sacudió el tablero geopolítico regional: desmanteló el principal refugio de las economías criminales transnacionales. Hoy, la frontera colombo-venezolana vuelve a ser un corredor de riesgo, no por la salida de civiles, sino por el retorno de algunos de los hombres más buscados del país, acorralados, expuestos y con cada vez menos dónde esconderse.

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page