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🔥 EL MUNDIAL 2026 YA ARRANCÓ… PERO CON POLÉMICAS FUERA DE LA CANCHA 🔥

  • Foto del escritor: TVCUCUTA
    TVCUCUTA
  • hace 1 día
  • 2 min de lectura

El Mundial de 2026, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, promete ser histórico por su formato de 48 selecciones y 104 partidos. Sin embargo, antes de que ruede el balón, el torneo ya está marcado por una fuerte controversia: los controles migratorios, las visas y las restricciones de ingreso a Estados Unidos.


Uno de los casos que más indignación ha generado es el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, considerado uno de los mejores jueces africanos y seleccionado para dirigir en la Copa del Mundo. Artan tenía visa válida, pero fue declarado inadmisible al llegar al aeropuerto de Miami. Con esa decisión, se quedó por fuera del Mundial y perdió la oportunidad de convertirse en el primer árbitro somalí en participar en una Copa del Mundo.


La polémica no termina ahí. Varias delegaciones también han reportado problemas para ingresar a territorio estadounidense. Según medios internacionales, miembros del equipo de Irán habrían enfrentado negativas de visas para parte de su personal administrativo y técnico, lo que obligó a replantear su logística y concentración. Incluso se reportaron tensiones por la asignación de entradas para sus hinchas.



Otro caso señalado fue el del delantero suizo Breel Embolo, quien no pudo viajar inicialmente con su selección hacia Estados Unidos por una revisión migratoria relacionada con su autorización de viaje. Aunque posteriormente buscó resolver el trámite, el hecho encendió las alarmas sobre los controles aplicados incluso a figuras mundialistas.



También se han conocido reportes de controles más estrictos a selecciones, cuerpos técnicos, periodistas y aficionados que llegan a Estados Unidos, en medio de una política migratoria más dura. Para muchos críticos, el problema no es solo deportivo: el Mundial, que debería ser una fiesta global, estaría quedando atravesado por filtros políticos, migratorios y de seguridad.


FIFA ha dicho que no controla las decisiones migratorias de los países anfitriones, pero la pregunta queda abierta:


¿puede un Mundial llamarse verdaderamente incluyente si árbitros, jugadores, delegaciones y fanáticos tienen problemas para entrar al país sede?


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